Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
Muchos son los jesuitas que llegaron y llegan
desde otras latitudes para trabajar en Arequipa.
Si se tratara de hacer un rápido listado de los
más connotados jesuitas que llegaron para trabajar en las obras de su orden en
Arequipa, no se podría dejar de mencionar en primer lugar al Padre José Acosta,
que fue de los tres primeros jesuitas que llegaron a Arequipa en 1573.
El intervino, posteriormente, en su calidad de
Provincial, en el acto de restitución del Colegio de Arequipa, que fuera
cerrado por orden del Virrey Francisco de Toledo.
Estudioso de las ciencias naturales, al parecer
fue el primer español que dejó testimonio de haber ascendido a la cumbre del
volcán Misti. Una detallada descripción del cráter del volcán, escrita antes de
1600, avala la presunción.
Mención especial, en cualquier recuento de los
jesuitas que llegaron hasta Arequipa para desarrollar su labor pastoral, tiene
que tener el padre Alonso Ruiz, no sólo por ser el primer jesuita que
falleciera en estas tierras (1599) sino por su apostolado.
Natural de Córdova, el padre Alonso Ruiz murió
a los 72 años, de los cuales 46 los vivió como jesuita.
Fue provincial en Roma, rector en Granada,
procurador en Andalucía, rector en Arequipa, Chuquiago, Quito y Panamá, además
de visitador y vice provincial en Lima.
Sus restos reposan en la Sacristía del templo
de La Compañía y, se recuerda en una placa que fue maestro de novicios de San
Estanislao de Kostka, santo polaco fallecido en Roma en 1567.
El hermano jesuita Bernardo Bitti, eximio pintor
que sentó las bases de la pintura colonia peruana, ha dejado en Arequipa cuatro
de sus obras. Nacido en Camerino, comarca italiana de Ancona, estudió al lado
de discípulos de Miguel Angel.
Llegó al Perú en 1575 y dedicó su vida a
embellecer con sus obras, los diversos templos que los jesuitas levantaron en
el Perú.
En Arequipa permaneció en dos oportunidades, a
finales del siglo XVI y comienzos del XVII. De su permanencia en esas
oportunidades han quedado como recuerdo, hasta nuestros días cuatro importantes
obras que se conservan en el templo y sacristía de La Compañía.
"Virgen con el Niño" (1596),
"Nuestra Señora de la Candelaria", "Lágrimas de Pedro" y
Resurrección de Cristo", conforman las obras que aún se conservan,
ejecutadas por el hermano Bernardo Bitti.
Otro pintor y hermano jesuita que dejó las
huellas de su paso por Arequipa fue Diego de la Puente. Nacido en Malinas
(Bélgica). Ingresó en La Compañía en 1605 y estuvo en Arequipa, después de
1620.
La plástica peruana le debe a él, la
introducción de la corriente pictórica denominada el tenebrismo y que los
artistas huamanguinos adoptaron.
Las obras que realizó en Arequipa son
"Extasis de San Ignacio de Loyola en la Storta", "Presentación
al templo", "Entrada de Jesús en Jerusalem" y "La Ultima
Cena". En esta última obra del hermano De la Puente incluyó en la mesa
alimentos nacionales como el cuy, los ajíes y los quesos serranos.
También estuvo en Arequipa, el hoy beato Roque
Gonzáles S.J. Fue desde esta ciudad que partió hacia el Paraguay para trabajar
en las misiones entre los indios guaraníes. Precisamente allí fue muerto en
1620.
La presencia de los jesuitas en Arequipa, se ha
hecho sentir en casi todas las manifestaciones de la actividad ciudadana. Así
por ejemplo, el deporte se vio impulsado con la presencia del padre Alfredo
Bernard S.J.
Fundado el colegio San José en 1898, el padre
Alfredo Bernard S.J., introdujo la práctica del fútbol entre los niños que se
educaban en ese plantel.
Ya en nuestros días, aun cuando muchos jesuitas
son recordados, sin duda alguna es el padre Carlos Spallarosa Pozo S.J.
Nacido en Génova, al llegar al Callao optó por
identificarse únicamente como Carlos Pozo, por la dificultad que suponía la
correcta pronunciación de su apellido paterno. Ordenado sacerdote el 15 de julio
de 1956, y tras unos cuantos días en Lima, el padre Pozo fue designado para
trabajar en Arequipa.
En esta ciudad fue testigo de los terremotos
que la afectaron en 1958, 1960. A raíz de ellos y de una fuerte sequía que
afectó el sur del país, Arequipa comenzó a afrontar un crecimiento suburbano.
El padre Pozo conocedor de las necesidades
espirituales de los vecinos de Alto Selva Alegre, empezó su trabajo apostólico
celebrando la Santa Misa en medio del arenal, al mismo tiempo que fue
identificándose con los problemas materiales de esa comunidad.
Así en medio de la labor pastoral y los
primeros trabajos de ayuda mutua, siguiendo las enseñanzas del Evangelio gestó
junto con pobladores de la zona, lo que hoy se conoce como los Círculos
Católicos.
Bajo esta denominación se ha desarrollado una
actividad febril de construcción de escuelas, colegios, templos, postas
sanitarias, residencias para niños y niñas, enfatizando en todos los casos la
formación espiritual.
La difusión de los Ejercicios Espirituales de San
Ignacio, desarrollados en periodos de 3, 4, 5, 8 o 15 días, son en la práctica el eje de la labor
social y pastoral que desarrollan los Círculos Católicos, bajo la atenta
dirección de su fundador, el padre Carlos Pozo S.J.
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
Los primeros jesuitas que llegaron al Perú,
desembarcaron en el Callao en 1568, cumpliendo una disposición de San Francisco
de Borja, Superior General de la Compañía. Cinco años más tarde, tres de ellos
llegaron a Arequipa, procedentes del Cusco, pero en 1578 se instaron en estas
tierras.
A través de la historia de estos 420 años, la
presencia de arequipeños en la Orden que fundara San Ignacio de Loyola, ha sido
constante hasta nuestros días.
Esa presencia arequipeña en la Compañía de Jesús se
concretó el 19 de diciembre de 1574, cuando un mestizo, natural de Arequipa,
fue admitido en el noviciado jesuita.
Bartolomé de Santiago se convirtió en esa fecha, en el
primer arequipeño en enrolarse en los predios jesuitas. De padre español: Juan
de Santiago y madre india: Francisca, Bartolomé de Santiago, vivió en Arequipa
durante dos décadas.
Ingresó a la Compañía habiendo oído Artes, muy
posiblemente en Lima, pues su padre un mercader de cierta importancia, se
trasladó con sus hijos, años antes, a los Reyes.
A los dos años de su permanencia en el Noviciado de
los jesuitas, el Padre Visitador, Juan de la Plaza, decía de Bartolomé:
"tiene buena salud, buen juicio e ingenio; talento para doctrinar,
confesar y predicar a los indios: sabe la lengua indiana. Es humilde y
obediente, devoto y aplicado a la oración; está quieto y consolado en la
vocación de la Compañía; es mestizo". Este retrato de Bartolomé de
Santiago, se confirmaría en los siguientes años.
La labor misionera del arequipeño Santiago, empezó en
1576, en Huaral, al norte de Lima. El fue el primer doctrinero de los nativos
de esa zona.
En 1577 el padre Agustín Sánchez escribió sobre los
naturales de Huaral que: "Claramente decían que no eran cristianos, ni
sabían de Dios, sino desde que el año pasado les predicó el Hermano
Santiago".
El trabajo misional que le encomendaran sus
superiores, llevaron a Bartolomé de Santiago primero a Chachapoyas y Cajamarca,
a Moyobamba, Jaén de Bracamoros, Chetoto, Omia y Timal, a Paellas, Chibalta y Quitaya.
De la sierra norteña y casi ecuatorial, Bartolomé de
Santiago pasó en diciembre de 1578 al altiplano frío y sureño, para cumplir con
su misión evangelizadora, en Potosí.
Convocado el Tercer Concilio Provincial Limense, el
padre Bartolomé de Santiago, junto con otros dos jesuitas, el igualmente
mestizo Blas Valera y el hispano José de Acosta ofrecieron todo su concurso, en
la traducción, los dos primeros, y en la formulación y redacción del Catecismo
para indios, el último.
Para esa época Bartolomé de Santiago tenía ocho años
en la Compañía, había estudiado Humanidad y dos cursos de Artes y casos de
conciencia. Tenía votos de Escolar y su labor era la de confesar y predicar a
los indios además de ser lector de gramática.
El padre Santiago fue propuesto ante el Prepósito
General de la Compañía para ser considerado Coadjutor Espiritual Formado, antes
de retornar a su labor misional en el Colegio de Potosí. Allí murió víctima de
los estragos de la peste que asoló la población indígena, con la que mantuvo
una relación muy estrecha. "Murió víctima de la caridad. El dolor de todos
y la celebridad del funeral, dejó en claro el amor de todo el pueblo para con
él" según quedó constancia escrita.
Según un anónimo elogio fúnebre, para explicar la
labor pastoral que cumplió en Potosí, bastaba con señalar que cuando llegó
encontró sólo 80 miembros en la Cofradía de Nuestra Señora y que a su muerte,
el número se elevaba a más de mil quinientos.
Pero si estas afirmaciones constituyen de por sí un
elogio y un homenaje a un sacerdote mestizo que se entregó plenamente a la
misión evangelizadora entre sus hermanos menos favorecidos, mucho más grande
resulta el homenaje, resumido en dos palabras que le brindó el pueblo andino,
al nombrarlo simplemente como "Mizqui Simi", por su palabra suave, su
dulce y profundo hablar.
Pero la presencia de arequipeños en la Compañía de
Jesús no queda allí. La historia registra el nombre de Francisco del Cuadro, que se dedicó a las misiones entre
los Conchucos, antes de ser rector en los colegios Santiago de Arequipa y San
Pablo de Lima y del Noviciado. También fue Provincial. Escribió la obra: Carta
de edificación sobre la vida y muerte del P. Rodrigo de Valdez.
Igualmente entre los jesuitas arequipeños figuran
Ignacio y José de las Roelas. El primero, Ignacio, tío del segundo enriqueció
el Noviciado con una pila de alabastro y, al templo de San Pedro con 16
frontales de plata para los altares y, a la Penitenciería con los cuadros de la
vida de Cristo.
José de las Roelas ejerció la enseñanza en Trujillo.
Al sobrevenir la expulsión de los jesuitas era Rector del Colegio de Guamanga.
Con sus hermanos religiosos estuvo desterrado en Italia, falleciendo en
Ferrara.
Escribió las obras: “Philosophia Tripartita”,
“Disertación sobre la estada de San Pablo en la península”, “Jerarquía
eclesiástica peruana”, “De locis theologicus” y un poema latino titulado
“Vulcanus arequipensis”.
Uno de los más importantes, por los acontecimientos
que le tocó vivir fue, sin duda alguna José Isidro Barreda, nacido en 1687 y
muerto en 1763, en Arequipa.
Fue superior del Colegio de Arequipa y sucesivamente
de los de Potosí, Cusco, Chuquisaca y La Paz, así como de la Casa de Probación
de Santiago en Lima.
Inicialmente fue Visitador de las misiones del
Paraguay y luego actuó como Provincial. En el desempeño de estos cargos tuvo
que dar cumplimiento a las órdenes reales sobre el traslado de setentisiete
pueblos de las misiones del Paraguay.
El padre José Isisdro Barreda trató de dilatar la
ejecución de la orden en la esperanza que el gobierno español cayera en cuenta
de la lesión que se infería los guaraníes.
En Córdova el padre Barreda reunió a los jesuitas en
Congregación Provincial y adoptó en ella las medidas más acertadas para el buen
régimen de las Misiones.
Desde el punto de vista libertario de América, un
arequipeño vinculado con los jesuitas, es Juan Pablo Vizcardo y Guzmán que
juntamente con su hermano José Anselmo, eran novicios cuando seprodujo la
expulsión de los jesuitas del Perú.
Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, junto con su hermano, en
el destierro empezó a elaborar su plan para la emancipación de América.
En esos afanes estableció contacto con autoridades del
gobierno inglés y el embajador de los Estados Unidos. Producto de esos afanes
dejó escrita su “Carta a los españoles americanos”, que es el documento básico
para la emancipación americana.
Ya en el presente siglo, sin duda alguna, el jesuita
arequipeño más importante es monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio S.J.
Fue alumno y luego profesor en el colegio San José. Obispo, primero de Huaráz y
luego arzobispo de Piura y Arequipa, monseñor Fernando Vargas, se convirtió en
el primer y único jesuita, hasta el momento, que ha regido la arquidiócesis de
Arequipa.
Durante su gobierno pastoral se verificó la visita del
Papa Juan Pablo II y, se beatificó a Sor Ana de los Angeles Monteagudo.
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DÍA
Como una constante en su existencia, el templo
de la Compañía de Jesús este año presenta interesantes trilogías. Tres
construcciones, tres nombres y tres siglos de existencia.
Este año, de acuerdo a la inscripción que
muestra en su fachada principal, se cumplen tres siglos del cierre de sus
bóvedas y de su construcción definitiva. Grabada en sillar, a ambos lados de la
entrada principal se lee "El año" y "de 1698".
A lo largo de la historia el templo de La
Compañía de Jesús ha sido conocido con tres nombres: templo del Colegio de
Santiago, templo de los Expatriados y templo de La Compañía.
Y aunque este año se celebra el tricentenario
de su construcción, las obras de construcción empezaron en 1578, apenas se
instalaron en Arequipa los primeros "compañeros de Jesús". Los
trabajos, que sufrieron la interrupción generada por la expulsión que dispuso
el Virrey Francisco de Toledo, se ejecutaron conforme a los planos concebidos
por el maestro Gaspar Báez.
En los paulatinos trabajos de construcción del
templo, también intervino el maestro de cantería Juan García del Mármol, el
herrero Bartolomé Pérez, Juan Carreño y Alonso Bordón. La ubicación de este
primigenio templo y colegio, debió quedar sobre la calle Mercaderes, dado que
don Diego Fernández Hidalgo donó a los jesuitas las tiendas que tenía en esa
calle, para que construyeran el colegio.
Posteriormente en 1595, el jesuita Diego
Felipe, empieza la construcción del templo, manteniendo el diseño básico que
elaborara el alarife Gaspar Báez, introduciendo ligeras modificaciones. Los
trabajos fueron alentados por el padre rector Juan Beltrán, siguiendo las
instrucciones del Provincial, Juan Sebastián, durante su permanencia en
Arequipa en 1594. En ese año se celebró en Arequipa la Congregación Provincial.
Pasados los violentísimos sismos de 1600 y
1604, con erupción del Huaynaputina, se efectuaron obras de diversa índole,
incluyendo la portada lateral que conserva actualmente. Estos trabajos se
realizaron entre 1650 y 1667 dirigidos por Simón de Barrientos.
El terremoto de Santa Ursula, en 1689 dejó
severamente dañado el templo, lo que obligó a los trabajos que personalmente
dirigiera el jesuita P. Agustín Acosta y que concluyeran en 1698.
Hay que destacar que en los trabajos concluidos
hace tres siglos, tiene activa participación el cantero criollo Diego de
Adrián, quien bajo la dirección del jesuita Agustín Acosta reconstruyó la
fachada principal del templo de la Compañía.
La portada principal del templo, consagrado
bajo la advocación de Santiago Apóstol, es considerada como la más bella
expresión del barroco arequipeño, de la Escuela arequipeña, que ejerció fuerte
influencia en toda la región sur andina.
Los sismos que han destruido en varias
oportunidades a Arequipa, dañaron el templo de los jesuitas en Arequipa pese a
su solidez. La torre es ele elemento que
en más oportunidades ha requerido ser reconstruido.
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
Desde cuando Ignacio de Loyola y sus seis
compañeros pronunciaran sus cuatro votos, el 15 de agosto de 1534 en Montmartre
o, desde cuando el Papa Pablo III emitiera la bula "Regimini militantis
Ecclesiae", confirmando la fundación de la Compañía de Jesús, en Roma el
27 de setiembre de 1540, hasta nuestros días en que los jesuitas en el mundo
son más de 23 mil, el tiempo no pasó en vano.
El tiempo y los hechos que mediaron entre su
explosivo crecimiento y decisiva participación en el Concilio Ecuménico de
Trento (1545) hasta su disolución por decisión del Papa Clemente XIV, quien
cedió a las presiones de los borbones interesados en dominar la Iglesia para
crear iglesias nacionales, no pasó en vano.
El decurso del tiempo desde su disolución,
incluido el refugio de la Orden en Rusia, gracias al apoyo de la zarina
Catalina II hasta su restauración, el 15 de agosto de 1814 por orden del Papa
Pío VII y, desde esa fecha hasta nuestros días, ha servido para la acumulación
de una montaña de leyendas que impiden hacerse un concepto adecuado de la
Compañía de Jesús.
Los jesuitas no fueron ni son ninguna sociedad
secreta, ningún estado mayor, ningún movimiento o corriente religiosa dentro de
la Iglesia. Son simplemente una orden religiosa fundada por San Ignacio de
Loyola, teniendo como inspiración la persona y mensaje de Jesucristo, el Hijo
de Dios. Una orden religiosa cuya finalidad última y de todas sus tareas es
"Ad majorem Dei gloriam" (A la mayor gloria de Dios).
Inscrita así, a los jesuitas no se los puede
definir por las labores que realizan, pues son tan diversas y tan variadas como
las habilidades, capacidades o inclinaciones que tienen cada uno de ellos.
No obstante la diversidad de trabajos con los
que se han comprometido, en conjunto, los jesuitas entienden, como
contemplativos en la acción que son, que su misión es el trabajo por la fe y la
promoción de la justicia.
Dante E. Zegarra López
AREQUI´PA AL DIA
Apenas 42 días de diferencia, media entre la
fundación de Arequipa y el reconocimiento papal de la Compañía de Jesús, como
orden religiosa. Ambas fundaciones se verificaron en 1540. Arequipa fue fundada
en 15 de agosto y la Compañía de Jesús fue reconocida por el Papa Pablo III, el
27 de setiembre.
La presencia oficial de los jesuitas en
Arequipa se concretó a los 38 años y dos días después que la ciudad quedara
fundada. El 17 de agosto de 1578, comenzó a funcionar en Arequipa el Colegio de
la Compañía de Jesús, que fue puesto, como su templo, bajo la advocación de
Santiago Apóstol.
Cinco años antes, dos sacerdotes: los padres
José Acosta y Luis López y, un hermano, Juan Casasola, se convirtieron en los
primeros jesuitas en pisar tierras arequipeñas. Llegaron con motivo de la
Semana Santa de 1573. Bajaron del Cusco y se hospedaron en el Hospital de
Pobres.
La celebración de la Misa, la predicación y la
vida edificante de esos tres jesuitas confirmó, desde un primer instante, la
favorable opinión que llegaba desde Lima, sobre la Compañía de Jesús.
La presencia de estos jesuitas fue determinante
en la vocación religiosa de doña María de Guzmán, la fundadora del Monasterio
de Santa Catalina de Sena. Viuda y con pretendientes para segundas nupcias,
mudó de parecer tras la prédica del padre José Acosta y el acompañamiento
espiritual del padre Luis López.
En diciembre de 1574, un mestizo arequipeño
(hijo de padre español y madre india), se convirtió en el primer hijo de esta
ciudad, admitido en la Compañía de Jesús. Se trata de Bartolomé de Santiago, un
jesuita nativo de gran importancia en la evangelización de los pueblos quechuas
y aymarás.
Es Arequipa también, el primer lugar de donde
los jesuitas tienen que salir expulsados. Una decisión del Virrey del Perú,
Francisco de Toledo, los obligó a salir dos meses y medio después de haber sido
recibidos. El Virrey arguyó que por orden del rey no se podía fundar ni
edificar monasterio ni otro lugar pío, sin su licencia o la de sus virreyes.
Dos años y medio después de haber sido
expulsados de Arequipa, una Real Cédula del rey los restituyó.
La Compañía de Jesús se desarrolló en Arequipa
como en todo el Perú hasta su expulsión por orden del Rey de España en 1767, es
decir 199 años después de su llegada.
Ciento cuatro años después de su expulsión del
Perú y de todas posesiones españolas, en 1871, la Compañía de Jesús fue
autorizada a volver a empezar toda su obra evangelizadora.
Dante E.
Zegarra López
AREQUIPA AL
DIA
Con la
presencia del Superior General de la Compañía de Jesús, continúa, este mes, la
celebración del centenario del plantel jesuita de Arequipa, el colegio San
José.
La presencia
en Arequipa, por primera vez de un Prepósito General de la Compañía de Jesús,
fue anunciada por el Superior de la Comunidad Jesuita de Arequipa y Rector del
colegio San José, Javier Quirós Piñeyro S.J.
El Padre
General, Peter Hans Kolvembach S.J. permanecerá en el Perú entre el 13 y 21 de
este mes. Su visita tiene el carácter pastoral de compartir con sus hermanos
jesuitas.
La
presencia en Arequipa del "Papa
Negro" (como se conoce en la historia al Superior General de la Compañía
de Jesús) tendrá lugar el 17 y 18 de julio. El Padre Kolvembach S.J. estará
presente en la inauguración del Noviciado de la Provincia del Perú y en los
congresos de Exalumnos y alumnos jesuitas a llevarse a cabo en esos días.
El colegio
San José este año celebra su primer centenario de instalación y cincuenta años de su reapertura, luego de
un cierre obligado de trece años, por razones económicas y de falta de personal
jesuita.
Hace cien
años el colegio San José abrió sus puertas en la casa de Montesinos en la Plazuela Santa Marta,
esquina al callejón Santa Rosa. Para tal hecho tres jesuitas, los padres
Ildelfonso del Olmo, quien fuera Superior Provincial del Perú, Plácido Hurtado
que vino de La Paz (Bolivia) y el hermano Agote, se instalaron en Arequipa
desde noviembre de 1897.
La
aprobación del General de los jesuitas, al pedido inicial de personalidades
arequipeñas como Eduardo López de Romaña, Mariano Belaunde, Manuel García
Calderón y Pedro José y Manuel Bustamante y Barreda se concretó el 19 de marzo
de 1898.
EL PROGRAMA CELEBRATORIO
Las
actividades por el centenario empezaron el 18 de abril con una Peregrinación al
Santuario de Chapi y concluirán el 8 de diciembre con una Eucaristía en el
templo de la Compañía, donde funcionó el primer colegio jesuita de Arequipa: el
colegio de Santiago.
La
programación preparada por todos los estamentos del colegio San José (Comunidad
Jesuita, exalumnos, alumnos, docentes y padres de familia) comprende
actividades religiosas, artísticas, deportivas y sociales. La Semana Central de
Festejos se cumplirá entre el 5 y 13 de setiembre.
Este mes el programa de actividades empieza el 12 con una exposición de
fotografías, impresos y recuerdos, en el local del plantel.
El grupo
musical Goethe, que celebra 25 años de actividad, ofrecerá un Concierto de
Música Sacra en la Pinacoteca del Monasterio de Santa Catalina, el 16 de julio
a las 19:00 horas. Entre las obras a interpretar figura una misa del sacerdote
jesuita Domenico Zipolli.
Los fondos
que se obtengan con este concierto serán destinados al Hogar de Cristo, que
como institución fundada en Chile por el jesuita Padre Hurtado, se dedica a
atender a los niños trabajadores de la calle.
Tambén el
16 empezará el congreso de los alumnos jesuitas, evento que se prolongará hasta
el 18. Participarán delegaciones de los colegios San Luis Gonzaga de Jaén, San
Ignacio de Piura, La Inmaculada de Lima, San Francisco Javier de Lima y Cristo
Rey de Tacna, además de los anfitriones.
El próximo
17, el 28° Superior General de la Compañía de Jesús, Peter Hans Kolvenbach S.J.
celebrará la Eucaristía en el templo de la Compañía, a las 19:00 horas. Será la
ocasión que dicho templo celebre 300 años de historia.
Igualmente,
el viernes 17, comenzará el congreso nacional de exalumnos jesuitas, que como
el congreso de los alumnos, desarrollará como tema central: "El compromiso
socio-político del Exalumno Jesuita en el Perú de hoy".
El sábado
18, el Superior General de la Compañía de Jesús dictará la conferencia
titulada: "Desafíos de la Educación Católica a puertas del Tercer
Milenio"
Finalmente,
el 31 de julio, festividad universal de San Ignacio de Loyola, se efectuará una
Solemne Eucaristía en el templo de La Compañía.
Dante E. Zegarra López
“El Perú está perdiendo la
oportunidad de aprovechar la fascinación que ejerce Juanita en el mundo”,
afirma con énfasis Johan Reinhard, su descubridor.
Aunque el objetivo de nuestra
conversación con él está centrada en conocer mejor al hombre, al investigador,
el nombre de “Juanita no puede quedar al margen. Y es que el impacto científico
del descubrimiento del cuerpo congelado de la joven tawantisuyana, supera y
captura la imaginación de especialistas y profanos.
De 54 años, hombre robusto de 5
pies con 11 pulgadas de estatura, este antropólogo norteamericano conocido en
el mundo entero, ha pasado más tiempo entre cumbres y montañas que en su país:
los Estados Unidos de Norteamérica.
“Yo me crié en un pueblito de
Illinois cerca de Chicago: New Lenox, en donde las posibilidades de hacer
exploraciones excitantes eran muy
limitadas. Es una comunidad de agricultores” señala.
La fascinación que ha sentido
por resolver “misterios” la heredó de su padre un detective del Servicio
Postal, con quien aprendió los fundamentos básicos de cualquier tipo de
investigación. “De niño solía identificar huellas digitales con polvo que
brillaba en luz ultravioleta. Más adelante, la pesca y la cacería me llevaron a
explorar fuera de casa, y pronto me convertí en un ávido buscador de fósiles”,
puntualiza.
Lector frenético de las
aventuras de los Hardy Boys y las de exploradores modernos, pronto se vio
atrapado en el desafío que significa la respuesta a la pregunta ¿Por qué yo no
puedo hacer lo mismo?
Apenas cumplidos los 16 años
comenzó a concretar sus deseos vehementes de aventura, uniéndose a un grupo de
trabajadores que construían una de las líneas ferroviarias de su país. Siendo
norteño, compartió entonces con sureños en su periplo a través del medio oeste
norteamericano.
Esta experiencia, como él
recuerda, le dejó dos valiosas lecciones: “Que era capaz de ganarme la vida
trabajando duro bajo condiciones difíciles y que me encantaba aprender sobre
gente con trasfondos culturales distintos al mío”.
Con el dinero ganado durante dos
años, construyendo líneas férreas, viajó a Brasil, donde tomó contacto con las
tribus de la selva. De retorno a su país se dedicó a bucear, explorar cuevas,
escalar montañas y volar en planeadores.
Tan pronto se decidió por seguir
estudios superiores en la Universidad de Arizona, empezó a estudiar
antropología cultural y arqueología. Su tendencia casi natural a lograr el
máximo rendimiento de sus esfuerzos y su tiempo, lo obligó, luego, a optar por continuar sus estudios de
antropología en el extranjero, en Viena.
“Decidí que aprendería mucho más
si estudiaba antropología en el extranjero, ya que estaría “viviendo” la
antropología mientras la aprendía en un idioma distinto al mío”, explica Johan
Reinhard. Complementó esos estudios con otros de cinematografía y de análisis
de lenguajes no escritos.
Con conocimientos y sueños
Reinhard pronto se vio envuelto en la aventura de intentar trabar contacto con
tribus nómades que se mantenían en la etapa cultural de los recolectores. Fue
tras los Raute, nómades que no mantenían contacto con los europeos, pero tuvo
que contentarse con conocer algunos fragmentos originales del lenguaje de los
Kuscinda y obtener información sobre las prácticas religiosas de los Raji. En
torno a estos últimos escribió su tesis de shamanismo.
Estando en el Nepal, con la
aptitud física que aun ahora ostenta, Johan Reinhard no desperdició la
oportunidad de formar parte de la Segunda Expedición norteamericana al Everest,
cuando sólo se permitían dos expediciones al año.
Permaneció 31 días en una base
ubicada arriba de los 6 700 metros sobre el nivel del mar. El recuerdo de esta
expedición, pese al paso del tiempo: más de dos décadas, aún lo emociona y lo
enoja. Lo emociona por la fascinación que ejerció sobre él la altura y lo enoja
porque lo obligaron a bajar cuando el deseaba permanecer más tiempo allí.
Después de once años en el
Nepal, una invitación de los ases del montañismo mundial encabezados por George
Braum (“La mosca humana”) a las selvas ecuatorianas, le mostró un mundo nuevo
por explorar: el de Sudamérica.
Desde Tierra de Fuego hasta el
Ecuador, Johan Reinhard, “por curiosidad” fue ubicando sitios arqueológicos en
las cumbres. “No me convencieron las explicaciones que me dieron sobre las
ruinas en las cumbres de las montañas y traté de hallar las mías” puntualiza.
Para encontrar tales
explicaciones no tenía otro camino que recorrer cumbres y más cumbres, al
extremo que según el doctor Evelio Echevarría, catedrático de la universidad de
Colorado y prominente miembro del American Alpine Club, afirma que Johan
Reinhard tiene el récord de ascensiones a montañas de seis mil metros sobre el
nivel del mar.
No sólo las montañas han
ejercido en Reinhard una atracción especial. También lo ha sido el
paracaidismo, estableciendo en su momento, junto con otras 29 personas, un
récord mundial al lanzarse en caída libre desde casi 7 mil metros de altura, y la arqueología
subacuática.
En la práctica de ella en el
lago Titicaca, sector boliviano, le permitió realizar importantes trabajos
cuyos resultados forman el Museo de la Isla del Sol y cuya pieza más valiosa,
un medallón de la Puerta del Sol trabajada en oro, él la rescató buceando.
Todos estos logros determinaron
que en 1987 Johan Reinhard fuera laureado con el premio Rolex a la Iniciativa.
Recibió la distinción por su proyecto para estudiar antiguos santuarios
situados en cumbres montañosas, nueve años antes que efectuara el
descubrimiento del cuerpo congelado de “Juanita” en la cumbre del Ampato.
Para el próximo año, Reinhard ha
sido nombrado miembro del comité de selección del premio “The Rolex Awards for
Enterprise”. Integran este comité, además de Reinhard, el premio Nobel de
Física Dr. Leo Esaki; el entomólogo Giorgio Celli; el periodista Peter Matthias
Gaede; la oceanógrafa Marta Estrada; el ecologista S.A.R Principe Laurent de
Bélgica; la astronauta y neuróloga, Roberta Bondar y, el economista Emil Salim.
Hasta el momento ha escrito 70
trabajos (fuera de sus respectivas traducciones a diferentes idiomas) pero
confiesa “yo no quise ser escritor”.
Su último trabajo, una historia
sobre “Juanita”, que deberá estar publicado entre abril o mayo de 1998, estará
destinado a los niños.
“Para mi la más sorprendente
experiencia que tengo desde el descubrimiento de Juanita, es el interés de
mundo entero por ella y en especial la fascinación que ejerce sobre los niños.”
“Estoy ahora muy involucrado en
la educación. No pude imaginar cómo a través de contar la historia de Juanita,
se podía enseñar muchos campos de la ciencia, pero lo hemos hecho”.
En efecto, este año, entre el 16
y 22 de noviembre en los Estados Unidos los escolares celebraron la Semana de
concienciación sobre la geografía. Como parte de esta Semana, la National
Geograpic Society distribuyó entre los maestros norteamericanos, 250 mil
paquetes con información sobre “Juanita” y otros 33 mil entre docentes de
Puerto Rico.
Aunque el descubrimiento de
“Juanita” y de otras momias le han cambiado la vida, como reconoce Johan
Reinhard, para él es más importante la fascinación que ejercen ellas; le
preocupa que el Perú esté “perdiendo la oportunidad de aprovechar esa
fascinación”. Al mismo tiempo se siente orgulloso de haber conseguido una
unidad frigorífica donde se pueda garantizar la conservación del cuerpo de
Juanita por muchos años más. La empresa Carrier Corp. fabricó esa unidad
digitalizada, única en el mundo.
Este antropólogo norteamericano
que nunca ha recibido compensación económica por sus trabajos de campo, ha
logrado atraer la atención del mundo sobre el Perú, interesando a los
especialistas en la cultura inca y pre inca así como a los especialistas de la
comunicación global. Logros de esos afanes se observarán en 1998 cuando el 12
de enero el Discovery Chanel presente una película sobre costumbres y rituales
andinos y, sobre una expedición que Reinhard realizó al Pichupichu. En el
verano boreal, la cadena NBC presentará, por su parte, un especial sobre
momias; en mayo, la National Geographic presentará un vídeo sobre Juanita y en
diciembre una película sobre la expedición al Sara Sara, nevado peruano de
donde Reinhard trajo el cuerpo de otra joven ofrendada a los apus incaicos.
Dante E. Zegarra López
Pocas dudas existen en torno al
valor pedagógico que tiene el ejercicio del periodismo en la Escuela. En
nuestro país, su desarrollo ha tenido fluctuaciones muy marcadas a lo largo de
los años.
Aunque las distintas vertientes
pedagógicas que llegaron al Perú, insistieron, de una u otra manera, en
incentivar la práctica del periodismo escolar, es la llamada Escuela Activa la
que a fines de la década de los años 40, le da el impulso que necesitaba.
La práctica del Periodismo
Escolar en los primeros años fue muy limitada y recién al final de los años 50
y comienzo de los 60 el periodismo escolar se desarrolla mediante la creación
de clubes. Estos, en algunos planteles, especialmente nacionales, obedecían a
tendencias ideológicas o intereses de grupo. En los planteles particulares, el
periodismo escolar, tutoreado, se mantuvo al margen de esa situación.
Una primera Convención Nacional,
organizada por el diario El Comercio en Lima, presidida por Jorge Rivero del
colegio San José de Arequipa, marcó la cúspide del desarrollo del periodismo
escolar en esos años.
Posteriormente, y a pesar de las
reformas educativas, el periodismo escolar fue decayendo, perdiendo su
orientación netamente estudiantil. Así surgieron, con altibajos, la figura del
Corresponsal Escolar, de algunos periódicos.
De los periódicos murales de los
años 50, se pasó a la impresión mimeografiada de revistas y a la práctica, en
algunos planteles, del periodismo radial en los años 60.
En 1995, Arequipa al día, en un
afán de brindar un servicio especial a la educación, puso en marcha un proyecto
de apoyo al desarrollo del periodismo escolar.
La fórmula permite desarrollar
la creatividad de los clubes de periodismo, posibilitándoles la impresión de
sus órganos de expresión en forma mensual, con una circulación exclusiva dentro
de cada plantel y junto con el diario de la juventud.
Más de 30 planteles, hasta ahora
han acogido la iniciativa de Arequipa al día y suscrito los convenios de
publicación.
Muchos de los clubes de
periodismo, en algún momento, han
recibido la orientación profesional de nuestros redactores y han visto de
cerca, el procesamiento final de su trabajo en nuestras modernas salas de
diagramación digital, siguiendo sus propias instrucciones.
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Dante E. Zegarra López
Quien se haya nutrido, en algún
momento, del periodismo escolar, conoce de las múltiples bondades formativas
que éste brinda.
Sin lugar a dudas su práctica,
adecuadamente orientada, posibilita el ejercicio cívico de una las más
preciadas libertades del hombre: la libertad de expresión.
En forma directa o indirecta, el
estudiante aprecia el valor de esa libertad y asume la responsabilidad que ella
conlleva.
Pero la práctica del periodismo
escolar, hace desarrollar otra serie de aptitudes en el estudiante. Una de
ellas, la de aprender a valorar los hechos.
En esa misma línea formativa, se
desarrolla la capacidad de asombro de los estudiantes, ante los hechos que se
suscitan en su alrededor.
También el periodismo escolar
permite a los estudiantes el desarrollo de su capacidad de traducir en forma
escrita sus pensamientos e ideas, fomentándoles la práctica de su capacidad de
síntesis.
Obviamente, que quien escribe
requiere leer. La práctica del periodismo escolar, refuerza los esfuerzos de
los docentes orientados al respecto.
Junto al incremento de aptitudes
y actitudes, los estudiantes logran beneficios adicionales, con la práctica del
periodismo escolar. Entre ellos una metodología en la recolección de hechos; un
afán de investigación en la búsqueda de la verdad y, un refuerzo en el esfuerzo
para lograr una buena ortografía.
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Todo concurso representa para
los miembros del jurado calificador una tarea grata, pero al mismo tiempo
difícil.
La calificación de las
diferentes revistas escolares publicadas el año pasado, por 19 clubes de
periodismo de diferentes centros educativos en convenio con Arequipa al día, no
fue la excepción.
Durante algo más de dos horas,
los tres miembros del jurado calificador, disfrutaron de la revisión que
hicieron a más de un centenar de números impresos.
Los temas presentados en cada
uno de ellos, marcan no sólo las diferentes opciones que adoptaron los
integrantes de los clubes de periodismo, sino revelan su interés por el entorno
en el que se van formando.
Leonardo Ugarte y Ugarte,
reconocido artista local y especialista en artes gráficas; Rolando Salas
Alarcón, representante de la Dirección Regional de Educación y Dante Zegarra
López, Subdirector de Arequipa al día, examinaron, el pasado lunes 9, cada una
de los números publicados por los clubes de periodismo.
Criterios como valor educativo
de los temas; disposición de los elementos lingüísticos, gráficos y
paralingüísticos; redacción; periodicidad de las publicaciones, se empleó para
seleccionar al ganador.
Los miembros del jurado
calificador decidieron como ganador al Club de Periodismo Escolar del colegio
Angloamericano Prescott, que edita el "Prescott Monthly Post".
También por unanimidad, los
miembros del jurado otorgaron seis menciones honrosas a los clubes de
periodismo
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
"Cototo" Rodríguez ha
fallecido. El infatigable animador de los bingos y de la naciente televisión
arequipeña de los años 60, dejó de existir ayer. La noticia de su muerte se
propaló como reguero de pólvora. Ha muerto un hombre bueno.
Nunca ocupó un cargo público,
salvo el de director de la escuelita del barrio de la Antiquilla. Animador de
los telebingos que propalara Surperuana Canal 2, gozó de la simpatía de miles
de arequipeños, que hoy lamentan su deceso.
Presentador de zarzuelas y
teleteatros de la naciente televisión arequipeña de hace cuatro décadas,
saboreó también de la fama y popularidad de los artistas, sin que ello afectara
su carácter amical y amable.
Nació hace 75 años, un 8 de
junio. Luego de estudiar en la Escuela Normal de Varones, que dirigieran los
Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle, fue docente y director de la
Escuela ubicada en las inmediaciones del mercado del tradicional barrio de la
Antiquilla.
Los afanes magisteriales,
cumplidos en turnos diurno y nocturno, durante algunos años fueron ensanchados con la docencia universitaria.
Ayer un infarto al corazón
ocasionó su deceso. Este se produjo mientras se recuperaba de las
complicaciones surgidas luego de la operación a que se sometió el pasado 8 de
enero.
Julio Jesús Rodríguez Delgado, a
quien todos conocían con el sobrenombre
de "Cototo", tenía una forma muy especial y sentida de saludar:
"¡Hola hermanito!" o "¡Que tal hermanito!".
Con un timbre de voz medio
ronco, la alegre entonación de las palabras, la extensión de sus manos
convertían a su saludo característico en una expresión muy cercana y profunda
de afecto.
Conversador nato, colaborador
infatigable de obras sociales, puso su carisma personal a disposición de sus
hermanos, en forma desinteresada, sacrificando muchas veces las horas de
descanso.
Hombre de Iglesia, vivió
conforme a su fe y de él se puede decir que fue "Un hombre bueno",
sin que la afirmación sea una lisonja para alguien que murió.
Días antes de su fallecimiento,
hizo planes de colaborar en la elaboración de la historia del Movimiento de
Cursillos de Cristiandad, del que formó parte en los años 60.
Viudo desde hace dos años y
medio, le sobreviven sus cuatro hijos (Amparo, José Luis, Alvaro y María
Cecilia) y ocho nietos del hogar que formó.
Hoy sus restos serán enterrados
al mediodía, partiendo el cortejo fúnebre del velatorio de Tahuaycani.
Sergio Trejo
Arroyo
AREQUIPA AL DIA
Arequipa Cable
Visión, afianza cada vez más su liderazgo en la televisión por cable en
Arequipa. En la actualidad ACV cubre casi el 70 por ciento del mercado local.
De acuerdo con
declaraciones del gerente general de ACV, Rubén Cornejo Adorno, durante los
casi cuatro años de presencia en la ciudad, Arequipa Cable Visión ha realizado
trabajos de tendido de redes en una extensión superior a los quinientos
kilómetros. Estas redes tienen una capacidad que pueden permitir la atención de
unos cincuenta mil abonados.
El año pasado
ACV realizó una importante inversión en el tendido de redes y, este año esos
trabajos continuarán, esperándose que la capacidad de cobertura de sus redes
pueda permitir el acceso a la televisión por cable de otros 30 mil abonados.
Dotada de
equipos de nivel tecnológico de última generación, Arequipa Cable Visión garantiza a sus abonados una señal de primera
calidad y sin cortes de programación durante las 24 horas. Un potente generador
de energía soluciona, casi de inmediato, el problema cuando se produce un corte
en el servicio de energía eléctrica.
Para la mejor
captación de la imagen satelital de la televisión mundial que distribuye por
cable ACV, dispone de once antenas parabólicas, además de una destinada a la
ejecución de pruebas y trabajos de investigación. Estas parabólicas permiten la
entrega a sus abonados de la mejor imagen, color y sonido de 62 canales de
televisión.
Por otro lado,
según lo declarado por el gerente general de Arequipa Cable Visión, Rubén
Cornejo Adorno, el nivel tecnológico de los equipos empleados por esta empresa
líder, brinda la posibilidad de ofrecer, en cualquier momento, servicios
directos de internet, data e incluso telefonía.
Por el momento,
los abonados de ACV gozan desde meses atrás, entre otras atractivas promociones, del servicio de Internet gracias
a un convenio establecido con Interplace.
“La solidez de
nuestra empresa nos permite estar siempre al día con la tecnología, lo cual
hace que el abonado disfrute en su hogar de la mejor imagen y color, excelente
sonido y programación y con un gran soporte técnico para eventuales fallas”,
afirma el gerente general de ACV.
Para atender,
en forma casi inmediata, las solicitudes de nuevos abonados, ACV ha dotado a su
servicio de televentas con una línea telefónica exclusiva: 285454 y con otra
distinta en su central telefónica: 283434, para atender a sus clientes.
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
Una colonial e histórica casona, es la
nueva sede del centro de formación para secretarias “Robert Gregg”. Esta nueva
sede ha sido puesta al servicio de la educación de las jóvenes arequipeñas,
desde el último miércoles, en Rivero 306.
El Ceo “Robert Gregg”, es una entidad del
Instituto Cultural Peruano Norteamericano, que a lo largo de 28 años ha
desarrollado modelos propios en la formación de personal de secretariado, el
mismo que ha logrado éxito en la actividad laboral.
El cambio de sede forma parte del
relanzamiento de su imagen institucional y de la reestructuración académica
emprendida a partir de un nuevo diseño curricular para la formación de
secretarias. Este diseño fue elaborado tras efectuar un estudio de entre las
cincuenta empresas más importantes y, luego de conocer los requerimientos que
tiene la empresa moderna. Gerentes y secretarias, fueron consultadas para el
estudio, ha señalado el arquitecto Jorge O´Brien Neira, director general del
Instituto Cultural Peruano Norteamericano.
Paralelamente con la reestructuración
académica se han innovado los servicios educativos, colocándose a disposición
de las futuras secretarias, ambientes especiales como son las salas para
Prácticas de Oficina, informática y multimedia.
El “Robert Gregg” ofrece capacitación en
las opciones de Secretariado Gerencial y Secretariado Ejecutivo Bilingüe,
empleando entre 12 y 21 meses de formación, según informa la directora de esa
entidad, Gabriela Núñez de Málaga,.
El acto inaugural de la cuarta sede del
“Robert Gregg” se efectuó el pasado miércoles, en el marco de una ceremonia
especial que contó con al presencia de autoridades e invitados especiales y que
encabezó el presidente del Consejo Directivo del Instituto Cultural Peruano
Norteamericano, Pablo López de Romaña.
En la misma oportunidad se abrió, en la
galería artística del “Robert Gregg”, una interesante muestra pictórica
titulada “Imágenes del Conciente” del artista plástico Erick Huanca, segundo
puesto del Concurso Nacional de Artistas Jóvenes 1996, auspiciado por la
Southern Perú.
El inmueble que ahora es la nueva sede
del “Robert Gregg”, ha sido restaurada y adecuada sin alterar sus valores
arquitectónicos y con exquisita delicadeza. El ambiente donde se aprecia el
trabajo realizado es en el antiguo comedor de la casona, que muestra arcos
formeros y bóveda de crucería, trabajados en una combinación de sillar y
ladrillo, muy similar al existente en el claustro del Noviciado del monasterio
de Santa Catalina. Ambas construcciones, por los estilos y sistemas empleados
datan de la primera década del siglo pasado. Los colores empleados corresponden
a los que se ha aceptado como tradicionales en la arquitectura arequipeña.
La casona es actual propiedad de la
familia Montesinos que la detenta desde hace cuatro generaciones. Este fue el
solar del hogar formado por el jurista arequipeño Andrés Martínez y Felipa de
Abril y Olazabal, ancestros de los actuales propietarios.
El valor histórico de la casona deviene de sus
propietarios y de sus ocasionales ocupantes, como el general Mariano Ignacio de
Vivanco, quien, en muchas ocasiones encabezó las revoluciones de Arequipa, en
el siglo pasado.
Dante E. Zegarra López
Con la oportunidad de la época, está en
circulación el libro: “Praxis Pedagógica. Manual para el docente”, que ha
editado el Vice Rectorado Académico de la Universidad Católica de Santa María.
De un centenar de páginas en sus seis capítulos, el libro es un recorrido
didáctico y sintético por los caminos de la pedagogía y la didáctica. Es un
análisis y una guía de todo lo fundamental que el docente debe conocer y
practicar.
Su autor, el doctor Jaime Estruch
Argelaga, religioso de la congregación de los Hermanos de las Escuelas
Cristianas de La Salle (conocido por muchos como el Hermano Jaime), ha
completado con este trabajo una serie que empezó con su “Pedagogía General” y continuó
con “Reflexiones Pedagógicas” y “Antropología Pedagógica” .
Cada párrafo en este Manual, sintetiza la
aguda y cálida opinión que el doctor Estruch Argelaga tiene sobre temas
pedagógicos. Así por ejemplo comenta y afirma que “por más modesta que sea la
condición económica de un docente nada puede impedirle tener su modesta
biblioteca que le permita prepara sus clases”
“se ha comentado que la calidad del profesional tiene mucho que ver con
su biblioteca personal, del incremento que le va dando y de la frecuencia con
la que hace uso de ella”.
Para el doctor Estruch Argelaga “La falta
de entusiasmo y el poco interés, junto con la desidia lleva a no pocos maestros,
profesores y catedráticos, a ser meros comentaristas del texto, trabajo fácil
que se avecina a una improvisación. El comentarismo es un sistema cómodo y
barato utilizado por los docentes cansados, aburridos, que ya han perdido el
sentido ético de sus obligaciones profesionales”.
Director de Escuelas Normales durante
casi toda su vida profesional, es muy preciso al hablar del profesionalismo del
Maestro. “No me gusta enfocar al maestro desde el punto de vista gremial, ni
siquiera social” afirma. “Me gusta verlo desde el ángulo profesional, actuando
como educador. Su vocación magisterial no debe ser interpretada ni interferida
por el sentido económico de su profesión, porque precisamente no es una
profesión para hacer fortuna. Esa profesionalidad le pedirá abnegación,
sacrificios y una entrega desinteresada en pos de un ideal que no todos tienen
como carisma profesional.”.
Praxis Pedagógica es también una voz de
aliento para el maestro con años de ejercicio. A ellos el doctor Estruch les
dice que “no debe acomplejarse demasiado ante una nueva nomenclatura, ante una
nueva organización, pues se trata de estructuras y de formas y no propiamente
de principios”.
Recuerda con certera precisión que el
verdadero educador suele ser un excelente profesor y que le buen profesor no es
exactamente el que sabe mucho, sino el que enseña bien.
El último trabajo del doctor Estruch
Argelaga, realmente es un Manual donde los docentes pueden recordar las
nociones básicas y fundamentales de su quehacer diario en la educación como por ejemplo los pasos que se
deben seguir en el dictado de la lección, o los mecanismos del aprendizaje.
Dante E.
Zegarra López
AREQUIPA AL
DIA
Todos
pagaremos el doble, por el consumo mínimo de agua potable, para que Sedapar
pueda balancear su presupuesto. Por ahora la gerencia de esta empresa,
sistemáticamente, está evitando tratar el tema tarifario, embalsando su monto.
En defensa de los usuarios la Sunas, ha formulado reiteradas recomendaciones
para que se revisen tarifas y se eviten la ejecución de obras improductivas.
Por otro lado
Sedapar, está gestionando un préstamo del orden de tres millones de soles ante
una entidad financiera para destinarlo a la ejecución de obras no prioritarias.
Los estudios
realizados por los técnicos de Sedapar señalan que actualmente, la tarifa
mínima por consumo debe ser elevada de 10 a 19 nuevo soles. Esta tarifa mínima
debe afectar a todos los usuarios por igual, incluyendo los de provincias, como
Caravelí donde actualmente pagan 4.50 nuevo soles.
En los
últimos meses, el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Arequipa
(Sedapar) ingresó a un programa acelerado de contratación de obras que no
fueron presupuestadas, recurriendo para su financiamiento a entidades
crediticias privadas.
Una de ellas,
el Banco de Lima, le otorgó un préstamo de seis millones de soles, el mismo que
debe ser pagado en el plazo de un año con un interés de 2.5% mensual. Las obras
ejecutadas con ese préstamo, debieron ser financiadas con préstamos
provenientes de Fonavi, cuyo interés mensual, de 0.9% mensual, pese a ser alto
es mucho menor que el que cobra la banca privada.
Ahora, para
ejecutar otras obras que, a no dudarlo serán adjudicadas como en oportunidades
anteriores, a constructoras vinculadas a la familia Cáceres, Sedapar está
gestionando un préstamo de tres millones de nuevo soles ante la Financiera del
Sur (Finsur). Este préstamo sería otorgado a un plazo de tres años.
Con este
monto se ejecutarán obras no que no generan nuevos usuarios y que siendo
improductivas debieran ser financiadas únicamente con fondos propios. Entre
esas obras figura una nueva zona de estacionamiento en su edificio
administrativo. El presupuesto de Sedapar de 1997 incluye 52 nuevos proyectos
en Arequipa, fuera de los programados en provincias.
De acuerdo
con los dispositivos legales vigentes las empresas estatales, como Sedapar, no
deben ejecutar obras cuyo financiamiento requiera de créditos de la banca
privada.
Dante E. Zegarra López
AREQUIPA AL DIA
Una conferencia sobre la valuación de
propiedades será dictada hoy por el presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones
del Perú.
“El siglo del valor” es el título de la
conferencia informativa y de difusión que dictarán el arquitecto Diego La Rosa
Jaimez, presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones del Perú y el ingeniero
Juan Ramírez Guerra.
Esta charla está dirigida especialmente a
ingenieros, arquitectos, empresarios y autoridades ejecutivas de la región y
será dictada a partir de las 19:00 horas en el local del Consejo Departamental
del Colegio de Ingenieros de Arequipa, ubicado en la avenida Independencia.
El presidente del Cuerpo Técnico de
Tasaciones del Perú, llegará al mediodía de hoy para intervenir en la
mencionada conferencia, la misma que es presentada en las principales ciudades
del país. El arquitecto Diego La Rosa Jaimez, luego de estar en nuestra ciudad
emprenderá viaje a México, donde participará en una cita continental, en
representación de los peritos tasadores del Perú.
El Cuerpo Técnico de Tasaciones del Perú,
es una institución fundada hace 108 años y que por ley 6761, es el único cuerpo
técnico para establecer el valor de propiedades y responder así a preguntas
tales como: ¿Cuánto vale el metro cuadrado de su propiedad?; ¿Cuánto vale una
casa? ¿Cuál es el valor de una empresa? o ¿Cómo crear el valor económico en los
bienes de los peruanos?.
