Aleve, bellaco y pérfido
por: Dante E. Zegarra López
En la memoria de muchos peruanos la imagen que más persiste de Francisco Tudela Van Breugel-Douglas, es aquella ridícula de la campaña re-reeleccionista de Fujimori del 2000. Él, el híbrido de virrey español y lord inglés, intentando bailar sobre tabladillos políticos al compás de tecnocumbia, el “Ritmo del Chino”, en aras del poder.
En los últimos cinco años, Francisco Tudela se esfumó de todo escenario como por arte de magia. Uno podría pensar que la vergüenza de haber sido vicepresidente de la República secundando al japonés Alberto Fujimori Fujimori, lo hizo guardar un voto de silencio. Pero no, no es así.
Este flemático diplomático de labia académica, acaba de mostrar una vez más su vocación de aleve, bellaco y pérfido que a lo largo de su vida ha cargado.
Ha reaparecido utilizando las páginas del diario “El Mercurio” de Santiago de Chile.
Éste periódico especialista en alentar la fobia antiperuana, se ceba publicando un escrito que dice fue escrito por Francisco Tudela Van Breugel-Douglas.
En el artículo editorial afirma que “Chile fue y es un garante impecable”.
Allí Tudela dice:
“No me tocó ocuparme de un delicado asunto de municiones entre Chile y el
Perú, porque ya había sido tratado anteriormente por ambas cancillerías, y, muy sabiamente, fue encarpetado bajo la sensata guía de la Razón de Estado”.
En efecto, él no fue el Canciller en ese período, pero miente como lo hace el gobierno chileno cuando dice que el hecho fue tratado por ambas cancillerías. Y tan así es que miente que su dupla, desde su refugio en el Japón ha señalado que “por estrategia” no se trató con Chile, los cinco envíos de armas y municiones que se produjeron en febrero de 1995.
Francisco Tudela lo sabía y ahora, agazapado en Chile, trata de ocultar la verdad.
Lo único que fue tratado por las Cancillerías fue la entrega de armas chilenas adquiridas por Ecuador el 12 de septiembre de 1994.
¿Qué garante impecable es aquel que en pleno conflicto entre dos países le vende armas y municiones a uno de ellos?
En febrero de 1995 la situación de la guerra del Cenepa se encontraba en su fase más aguda. Es en ese momento, a partir del 11 de febrero de 1995, cuando nuevamente se producen hasta cinco envíos de armas chilenas al Ecuador. No lo dice el Perú sino un general ecuatoriano.
Con ello Chile violó obligaciones internacionales, en su condición de garante del Protocolo de Río de Janeiro. ¿Esa es la actitud de un garante impecable?
Una afirmación como la que publica editorialmente “El Mercurio” de Santiago de Chile, firmada por Francisco Tudela, es totalmente falsa, falaz.
Aleve, bellaco y pérfido
La alevosía es circunstancia agravante de la responsabilidad criminal. El bellaco es el ganapán de las ciudades. El pérfido es aquel que muda de fe, o porque su corazón ha mudado, o porque no tiene la bastante energía y probidad para honrar su palabra a toda costa.
Francisco Tudela Van Breugel-Douglas, tiene un historial que corrobora cada uno de los calificativos anteriores.
Para acceder al doctorado, escribió una tesis sobre la necesidad de la insurgencia popular contra los regímenes tiranos. "Legitimidad e insurgencia; un ensayo sobre los fundamentos morales del ejercicio del poder” fue el título de esa tesis.
Allí postuló que:
Todos los actos de un gobierno usurpador son nulos. Sólo serán válidos si no
alteran el orden jurídico consagrado en la constitución. La desobediencia civil
es un acto de resistencia legítimo frente al gobierno usurpador. El único capaz
de asignarse el ejercicio del mandato supremo es el propio pueblo y si lo hace
no es un acto de usurpación.
¿Francisco Tudela fue consecuente con esas ideas? La respuesta usted las conoce. Fue parlamentario, canciller y vicepresidente del fugitivo mandatario japonés.
Ahora, cuando escribe su bazofia desde Santiago, uno se pregunta ¿qué hace allí?
Aunque El Mercurio afirma que es Director del Magíster en Diplomacia Universidad chilena Finis Térrea, Francisco Tudela está allí como uno de los expositores del “Diplomado en Derecho e Instituciones de la Unión Europea” que se dicta en Facultad de Derecho de la Universidad chilena de los Andes. Allí está ganando su pan.
¿Qué se puede pensar de quien militó en "Escalones Juveniles Nacionalistas", en "Tradición, Familia y Propiedad", desfiló con camisas negras y portando estandartes con la esvástica nazi, fue admirador de Pinochet, defendió los exabruptos jurídicos del régimen del prófugo japonés ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos? Una vida muy consecuente digna del pérfido.
Habrá que ver que nos dirán ahora Miroslav Lauer, el apologista de Lan en "La República" o, el inefable liberal entreguista Jaime de Althaus desde la "Hora N".
